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Redactar un buen perfil profesional de asistente virtual es fácil, sin embargo, es necesario enfocarnos en proponer soluciones a las necesidades de nuestros clientes.

A medida que se va popularizando la profesión de asistente virtual, son más las personas que se unen a esta ola.

Ya sea por necesidad económica o laboral, por conciliar trabajo y familia, por motivos de salud que impidan el desplazamiento diario o simplemente como exploración de una nueva forma de trabajo.

Todos los días aparecen en redes sociales, foros o comentarios de blogs, ofertas de asistentes virtuales que proponen un interminable listado de servicios y actividades que pueden desarrollar.

Y es que estamos tan acostumbrados a los currículos saturados de formaciones, experiencias, habilidades, capacidades y referencias que dejamos de lado lo que realmente importa, “el cliente”.

A continuación, te daré algunos consejos que te ayudarán a redactar un buen perfil profesional de asistente virtual, que capte la atención de tus futuros clientes.

Define tus servicios

El primer paso para crear un buen perfil profesional es, definir perfectamente los servicios que ofreceremos.

Si bien es cierto que un asistente virtual debe tener conocimientos en diferentes áreas como; diseño, redacción, SEO, email marketing, redes sociales, administración, edición, servicio al cliente, entre otras. Es imposible ser el mejor en todas ellas.

Por eso, es importante especializarnos en dos o tres áreas que podamos dominar a la perfección, además, estas áreas deben estar alineadas entre sí, pues será mucho más fácil posicionarnos como versados en ellas.

La definición de nuestros servicios debe ir mucho más allá de nombrar las actividades que realizaremos para nuestros clientes.

Definir un servicio debe ser un trabajo de análisis, investigación y diseño, además de encontrar una fórmula que sea sencilla, recordable, memorable y diferenciadora en el mercado.

Para elaborar una buena definición de servicio podemos guiarnos por los siguientes aspectos:

  • Cualidades del servicio: Podemos dar respuesta a este punto haciéndonos preguntas como: ¿cuánto tiempo dura?, ¿qué gana el cliente al contratar este servicio?, ¿cómo será la comunicación?
  • Características funcionales básicas: Algunas preguntas que pueden ayudarnos son: ¿qué tan versátil es?, ¿para qué sirve?, ¿es confiable?, ¿qué problema resuelve?, ¿a quién puede serle útil?
  • Atributos psicológicos: Debemos plantearnos si ¿otorga algún estatus al consumidor?, ¿qué imagen proyecta un consumidor que usa este servicio?, ¿qué emociones despierta?
  • Valor y precio: No es lo mismo el valor de un servicio que su precio, es necesario definir muy bien ambos. El valor se relaciona con lo que aporta (estatus, tranquilidad) al consumidor y el precio corresponde con el costo monetario que el consumidor pagará por este.
  • Ventajas: Se debe comparar nuestro servicio con el de la competencia y definir las ventajas que le diferencian (mayor valor, más tiempo, más confiabilidad).
  • Beneficios: Además, es necesario definir cuáles son los beneficios que otorga este servicio al consumidor.

Y para ayudarnos con esta definición, existe una fórmula muy sencilla en la cual podemos recolectar los datos que acabamos de definir y que podemos utilizar para precisar nuestros servicios.

“Este es mi producto… (nombre del servicio y atributos), sirve para… (describir los atributos funcionales), te hará sentir… (se refieren los beneficios y el valor del servicio) y se diferencia de la competencia en… (nombrar las ventajas sobre los servicios de la competencia)”.

Una vez hayas definido cada uno de tus servicios, ha llegado la hora de pensar en quién contratará estos servicios y el perfil de cliente para el que queremos trabajar.

By highwaystarz in stock.adobe.com

Define tu cliente ideal

Tomar el tiempo necesario para analizar tu nicho y tu mercado y conocer tu cliente ideal, es lo que marca la diferencia entre el asistente virtual que tiene éxito y el que no lo tiene.

Conocer a nuestro cliente ideal mejor que a nosotros mismos es imprescindible, debemos saber qué lo motiva, qué le duele, sus metas, sus deseos, qué es lo que no los deja dormir en las noches, cómo se viste, qué come, qué lugares frecuenta, qué tipo de amistades tiene.

La tarea de conocer tan bien a nuestro cliente ideal es fácil, pero es necesario tomarse el tiempo para desarrollar algunas actividades.

Por lo tanto, lo primero es imaginar a nuestro cliente ideal, vamos a imaginar esa persona que está frente a nosotros con cara de alivio porque ha encontrado el servicio que había estado buscando.

¿Es hombre o mujer?
¿Cuál es su nombre? Ponle un nombre
¿Qué edad tiene?
¿Cómo viste?
¿A qué se dedica?
¿Le gusta lo que hace?
¿Acude a grupos de apoyo? ¿Lo hace en redes sociales o de manera física?
¿Tiene mascotas?
¿Qué hace los fines de semana para relajarse?
¿Qué hace antes de acostarse?

Entre más explícito seas al describirlo, mejores resultados tendrás a la hora de ofrecer tu servicio.

Ahora que ya tenemos una radiografía de tu cliente ideal, vamos a crear su ficha personal, para esto responderemos a las siguientes preguntas:

¿Por qué compra nuestro cliente ideal?
¿Cuáles son sus principales motivaciones?
¿Qué canales de compra utiliza?
¿Cuál es su método de compra?
¿Cuál es su mayor temor al contratar un servicio como el tuyo?
¿Qué es lo que desea obtener al comprar un servicio como el tuyo?
¿Cuánto está dispuesto a invertir por un servicio como el tuyo?
¿Qué grupos de apoyo frecuenta?
¿Con qué tipo de personas se reúne?
¿Cuál es el mayor problema que tiene con su negocio y que lo desvela?

Cada vez vamos teniendo más claro el perfil de nuestro cliente ideal, pero aún falta una última actividad y en ella vamos a entrar en casa de nuestro cliente para ver cómo es un día normal en la vida de este.

Para ello, tomarás nota en una hoja de papel de lo que ese cliente ideal hace, hora tras hora, desde que se levanta hasta que se va a dormir.

¿A qué hora se levanta?
¿Qué desayuna?
¿Hace ejercicio antes de la ducha?
¿Revisa sus redes sociales y su correo a primera hora de la mañana?
¿Trabaja por cuenta ajena o trabaja desde casa?
¿Tiene hijos? ¿Cuántos? ¿Qué edades tienen?
¿Ve series de Netflix o televisión?
¿Se reúne con sus amigos a tomar un café o una cerveza?

Define además, a qué hora del día piensa en el problema que tiene y que tu puedes solucionar con tu servicio.

Métete en su casa y observa cada uno de los elementos que tiene allí; sillones, mesas, decoración, alfombras, electrodomésticos, etcétera.

Tómate todo el tiempo que necesites para completar el perfil de tu cliente ideal.

Y si crees que te faltan datos o está incompleto, navega en internet por los lugares que frecuenta tu cliente ideal y toma nota de la forma como se comunica, las palabras que utiliza para expresarse, las preguntas que hace…

By gustavofrazao in stock.adobe.com

Investiga

Una vez hemos definido nuestros servicios y nuestro cliente ideal, ha llegado la hora de tomar esa información y comenzar a investigar el mercado y nuestro propio negocio.

En todo orden de cosas, la investigación es lo principal, nadie tiene el conocimiento de nada si no lo ha visto, leído, escuchado, probado o investigado antes.

Por eso es tan importante dedicarle todo el tiempo necesario a investigar, no solo en Internet. Una buena investigación incluye conocer lo máximo posible sobre lo que se va a escribir.

De acuerdo con el tipo de texto que vamos a escribir podemos desarrollar una investigación más o menos exhaustiva.

Y para redactar un buen perfil profesional de asistente virtual, la investigación debe ser un poco más exhaustiva y desarrollarla en tres pasos:

1. Investigación interna:

Cuando hacemos una investigación interna debemos tener en cuenta los siguientes elementos:

  • La empresa: a qué se dedica, cuál es su misión y visión, sus objetivos, su política, sus valores, con qué recursos cuenta, cuáles son sus fortalezas y debilidades, qué tipo de soluciones ofrece.
  • Los productos o servicios: qué productos o servicios ofrece, cuáles son las características de esos productos o servicios, qué problema resuelve, qué beneficios incluye o no incluye, cuál es su punto diferenciador con respecto a productos o servicios de la competencia.
  • El cliente: cuál es su nicho de mercado, cuál es el perfil sociodemográfico de su cliente ideal (edad, sexo, nivel socioeconómico…), cómo piensa, cómo se comunica, cuáles son sus necesidades, qué lo motiva.
  • Presencia online: si la empresa o negocio ya cuenta con una página web, es necesario realizar una investigación de su posicionamiento en Google e instalar herramientas que nos permitan medir el comportamiento de los visitantes de la página (mapas de calor)

Una vez que conocemos toda la información de la empresa y bajo que parámetros se mueve, pasamos al siguiente paso se la investigación;

2. Investigación externa:

En este paso vamos a enfocarnos en el mercado y los competidores.

Los competidores: elabora una lista de los competidores directos del negocio, visita sus páginas web y analiza lo siguiente:

¿Cuál es la primera impresión que te causa cuando entras a su página web?
¿Cuáles son los puntos de dolor que aborda en su Copy y qué tipo de solución ofrece?
¿Cómo son los mensajes que transmite al visitante?
¿Aporta testimonios de sus clientes o pruebas de autoridad?
¿Cómo se presenta la persona o el equipo que está detrás del negocio?

El mercado: no solo los competidores directos son interesantes para hacernos una idea de cómo debemos enfocar la redacción de nuestro perfil, también es importante conocer el mercado que se mueve alrededor de este negocio.

Para ello podemos buscar información en foros, blogs, grupos de Facebook, Youtube.

En estas páginas podemos leer los comentarios e hilos de conversación generados alrededor de un servicio similar al de nuestro cliente.

Allí, los mismos clientes son los encargados de dar respuesta a nuestras preguntas de por qué compra, qué es lo que les atrae, en qué se fijan para realizar la compra, qué características buscan y valoran, etcétera.

Ya tenemos la investigación completa, sin embargo, debemos ordenar toda esa información que acabamos de recopilar para pasar a la elección de la fórmula que utilizaremos para redactar nuestro perfil profesional de asistente virtual.

3. Conclusiones:

Estas conclusiones las agruparemos en tres grupos:

  1. Características y beneficios del servicio: Las características y los beneficios no son lo mismo, las primeras corresponden a las particularidades, rasgos o cualidades de un producto o servicio, mientras que los segundo son el valor que aporta al usuario este producto o servicio.
  2. Propuesta única de valor: Una propuesta de valor es la diferenciación de nuestro negocio y nuestros servicios en relación con el de nuestros competidores (justificar el valor de nuestros servicios), eso incluye todo lo que hace parte del trabajo de preventa, venta y posventa.
  3. Perfil de cliente ideal o buyer persona: Se trata de crear un prototipo imaginario del cliente ideal, teniendo en cuenta todas las características de esa persona: edad, sexo, nivel socioeconómico, nivel de educación, emociones, sentimientos, lenguaje, relaciones interpersonales, estatus laboral o profesional, etcétera.

By Andrey Popov en stock.adobe.com

La fórmula

Redactar un perfil profesional de asistente virtual, o cualquier otro trabajo como freelance, no es lo mismo que escribir un currículo para postular a un puesto en una empresa.

Además, existe una herramienta magnífica que, utilizándola adecuadamente, podemos crear textos que atrapen la atención del cliente y logren el objetivo que nos hemos planteado desde el principio, se trata de las fórmulas del copywriting.

Existen muchas fórmulas de escritura y cada una de ellas puede ser aplicada a diferentes estructuras de texto.

Una de las fórmulas más utilizadas para cartas de venta y perfiles profesionales es la fórmula AIDA:

El término AIDA es un acrónimo compuesto por las siglas de los conceptos en inglés de Atención (Attention), Interés (Interest), Deseo (Desire) y Acción (Action).

Atención

Es el primer elemento de esta fórmula. Despertar la atención del lector ante los millones de estímulos que ofrece internet es el primer objetivo de todo texto.

Porque todas las personas reaccionamos a estímulos que estén relacionados con nuestra actividad, nuestras necesidades, deseos o gustos y dejamos de lado lo que no esté en ese camino.

Para captar la atención de nuestro cliente ideal, podemos utilizar una estrategia tiene que ver con todo lo que afecta al “yo” de una persona, bien sea positivo o negativo, que signifique beneficio o peligro o que sea halagüeño u ofensivo.

Frases como:
• “No pierdas más dinero…”
• “¿Quieres sacar mayor provecho a tu cocina?”
• “Déjame te cuento como puedes ahorrar hasta 100 euros a la semana, solo…”

Interés

Luego de captar la atención del lector, lo que pretendemos es lograr su interés, queremos que la atención que nos prestó en un principio sea continuada.

Y para despertar el interés lo primero que debemos conocer es la necesidad y el deseo de nuestro futuro cliente y basados en este aspecto ofrecer la solución o la oferta que este espera encontrar.

Deseo

Cuando un posible cliente siente el deseo de poseer el servicio ofertado, es porque se ha hecho una buena demostración de que éste solucionará su problema.

En este paso es importante mostrar, demostrar y convencer al lector, pero no solo estos tres aspectos son garantía de que el prospecto de cliente pueda sentir deseo por nuestros servicios de asistencia virtual, es necesario hacerle sentir como si ya lo tuviera y estuviera solucionando su problema.

Acción

La acción corresponde a la concreción de la compra. Todo el mensaje debe ir encaminado a generar la venta.

En este punto son importantes los botones de llamada a la acción, los formularios de registro o las herramientas de contacto directo, como chats, WhatsApp, Messenger.

Aunque si bien es cierto, que la acción es la última acción que realiza el prospecto de cliente al visitar una página, las oportunidades para que se concrete la venta pueden estar dispuestas a lo largo del texto.

Por lo tanto, el objetivo último es ponérselo fácil al visitante y que pueda tomar acción en el momento que sienta la necesidad.

Recuerda que la venta es emocional, nunca racional.

By Creative-Touch in stock.adobe.com

Redactar un buen perfil profesional de asistente virtual

Ha llegado el momento de enfrentarnos a la hoja, pero esta vez no podemos decir que es en blanco, pues luego de la investigación y la elección de la fórmula ya tenemos un norte en nuestro texto.

Ahora lo que sigue, es simplemente comenzar a escribir, este paso no tiene mayor ciencia… O si la tiene, la ciencia está en la investigación que hayas realizado.

Ya solo nos queda un paso más para finalizar con las fases del Copywriting y este último es.

Revisa tu texto

Si bien es cierto que todos los pasos anteriores son importantes, la revisión es vital. Nunca dejes de revisar un texto que hayas escrito.

El objetivo de este paso es identificar los errores gramaticales, ortográficos y de estructura de las frases que puede generar confusión en el lector.

La recomendación es que dejes pasar entre 48 y 72 horas entre la redacción y la revisión, esto te dará tiempo para olvidar un poco el texto y poder identificar todos esos errores que pudieras haber cometido al escribir.

En esta fase podríamos pasarnos, días, semanas, meses o años, porque siempre, todo texto, es susceptible de mejorarse. Y cuando estés en la revisión se te ocurrirán muchas cosas que antes no habías tenido en cuenta.

Sin embargo, trata de no caer en la tentación de buscar la perfección en tu texto, nunca se va a escribir un texto perfecto, así que enfócate en que tu perfil quede lo más cercano a la excelencia.

Ahora tienes en tus manos las herramientas para la redacción de tu perfil profesional, así que ¡adelante!

Cuéntame si te ha sido de utilidad este post y has podido redactar con mayor facilidad tu perfil profesional.

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